Una taza de café de filtro es agua en más de un 98%. Con un agua mala no hay grano ni receta que lo arregle. Por eso merece la pena dedicarle un rato a entender qué agua usas, a qué temperatura y en qué cantidad.
No hace falta un laboratorio. Con saber de dónde sale tu agua, un hervidor que te deje controlar la temperatura y una báscula, tienes lo necesario para dejar de pelearte con cafés que no terminan de saber como esperabas.
Dureza
El agua necesita algunos minerales para extraer bien, pero no demasiados. La dureza del agua ideal ronda los 50 a 100 mg/l. Un agua muy dura apaga la acidez y deja cal en la cafetera; una muy blanda da tazas planas.
Por qué importan los minerales
El magnesio y el calcio ayudan a arrastrar compuestos aromáticos del grano, mientras que los bicarbonatos neutralizan parte de la acidez. Un agua con mucho bicarbonato deja una taza apagada, por bueno que sea el café. Por eso dos aguas con una dureza total parecida pueden dar resultados muy distintos.
Cómo saber qué agua tienes
La empresa que gestiona el agua de tu municipio suele publicar sus análisis por zonas. También existen tiras reactivas baratas que dan una idea aproximada de la dureza. Si tu cafetera acumula cal a menudo o el hervidor tiene costra blanca, tu agua es dura casi con seguridad.
Qué hacer si el agua no es buena
- Jarra filtrante: reduce el cloro y parte de la cal, y es la solución más cómoda.
- Agua embotellada de mineralización débil: útil para comparar y para cafés delicados.
- Mezclar agua del grifo con agua muy blanda: una forma sencilla de bajar la dureza.
- Evita el agua destilada sola: sin minerales, la extracción queda plana.
Con un café delicado, como muchos cafés de Etiopía, la diferencia entre un agua dura y un agua equilibrada se nota enseguida. Con la segunda aparecen la acidez y las notas florales que con la primera quedan tapadas bajo un fondo terroso.
Temperatura
Entre 90 y 96 °C. Más caliente extrae más amargor, y más fría se queda corta. Si no tienes termómetro, deja reposar el agua 30 segundos después de hervir.
En la prensa francesa conviene quedarse arriba de ese rango, hacia los 94 °C, porque el café pasa cuatro minutos en contacto con el agua.
Cómo medirla
Un hervidor con control de temperatura es cómodo, pero no imprescindible. Un termómetro de cocina sirve igual, y con la práctica aprenderás cuánto tiempo necesita reposar tu hervidor para caer en el rango adecuado. Lo importante es hacerlo siempre igual, para que la temperatura deje de ser una incógnita.
Según el tueste
Un tueste claro agradece el extremo alto del rango, porque el grano es más denso y cuesta más extraerlo. Un tueste oscuro, en cambio, se extrae con facilidad y se amarga si el agua está demasiado caliente. En la V60, con un café claro, empezar en 93 o 94 °C es una buena referencia.
Proporción
La referencia es 60 g de café por litro de agua. A partir de ahí, ajusta a tu gusto. En preparaciones en frío como el cold brew la proporción es mucho más concentrada.
- Filtro: entre 60 y 65 g por litro.
- Inmersión: entre 60 y 70 g por litro.
- Espresso: se mide de otra forma, por la relación entre café molido y bebida en la taza, a menudo de uno a dos.
La proporción y la molienda van de la mano. Si subes la cantidad de café sin tocar el grosor, la taza gana intensidad pero también puede volverse más amarga. Ajusta primero la proporción hasta que el café tenga la fuerza que te gusta, y después corrige el sabor con el molinillo.
Pesar el agua en lugar de medirla en volumen te dará más precisión. Un mililitro de agua pesa prácticamente un gramo, así que la misma báscula te sirve para el café y para el agua.
Hábitos que ayudan
Usa agua recién sacada del grifo o de la jarra, no la que lleva horas en el hervidor ni la que ya has hervido varias veces, que se va concentrando. Y descalcifica la cafetera con regularidad: la cal acumulada cambia la temperatura real a la que sale el agua y el caudal con el que atraviesa el café.
Si tienes dudas, haz una prueba sencilla: prepara el mismo café dos veces, una con agua del grifo y otra con agua filtrada o de mineralización débil, y pruébalas a la vez. Pocas comparaciones enseñan tanto en tan poco tiempo. Y si viajas con tu café, cuenta con que puede saber distinto en otra ciudad solo por lo que sale del grifo.




